Tamaños de pendientes de aro: la guía en milímetros
Es la duda que más se repite al comprar aros por internet: en la foto todos parecen iguales y la ficha dice «2,6 cm» sin que eso te diga gran cosa. Aquí van las referencias que usamos nosotros, con medidas reales, para que elijas sin tener que probártelos.
La medida que importa es el diámetro
Un aro se mide por su diámetro exterior: la anchura del círculo completo, de borde a borde. No es lo mismo que el diámetro interno, que es el hueco por el que pasa el lóbulo y siempre es algo menor. Cuando una ficha habla de «13 mm de diámetro y 9 mm de diámetro interno», esos cuatro milímetros de diferencia son el grosor del propio aro.
En las piezas que no son redondas —rectangulares, ovaladas, en espiral— la medida se da por el alto y el ancho, y entonces manda el alto: es lo que vas a ver caer desde el lóbulo.
Una escala de referencia, en milímetros
Estas son las franjas que manejamos, con ejemplos de nuestro catálogo para que puedas comparar:
De 8 a 13 mm · aro pequeño
Se apoya en el lóbulo y casi no se mueve. Es la medida de diario, la que se queda puesta y la que mejor funciona para llevar varios a la vez. Los pendientes pequeños de la tienda se mueven casi todos en esta franja.
De 15 a 25 mm · aro mediano
Ya sobresale del lóbulo y se ve de perfil, pero sigue sin rozar el cuello. Es la franja más versátil y donde está el grueso de nuestros pendientes de aro.
De 26 a 35 mm · aro grande
Se ve de frente y de lado, y empieza a notarse el peso. Funciona bien con el pelo recogido o con un cuello alto, porque el aro necesita aire alrededor para leerse.
De 40 mm en adelante · aro de fiesta
Aquí el aro es el protagonista del look. Conviene llevarlo solo, sin collar llamativo, y mirar el peso antes de comprarlo: a partir de cierto tamaño el material pesa aunque sea hueco.
Cómo saber cuál te va mejor sin probártelo
Dos trucos que funcionan y no cuestan nada:
- La moneda. Una moneda de un euro mide 23 mm y una de dos euros, 26 mm. Ponte una sobre el lóbulo delante del espejo: eso es más o menos lo que ocuparía un aro mediano.
- La regla sobre la oreja. El lóbulo de una persona adulta mide unos 2 cm de alto. Si un aro mide 4,5 cm, estás hablando de algo que baja más del doble de tu lóbulo.
Si dudas entre dos medidas y es tu primer aro de ese estilo, quédate con la pequeña: se lleva más días al año.
El grosor cambia el resultado tanto como el diámetro
Dos aros con el mismo diámetro se ven completamente distintos según el grosor del metal. Un aro fino de 25 mm es discreto; uno grueso de 25 mm tiene presencia. Si la ficha da el grosor, mídelo contra algo conocido: 2 mm es la mina de un lápiz, 4 mm es el ancho de una pajita.
El grosor también decide con qué se combina. Los finos se llevan bien de dos y tres en la misma oreja; los gruesos piden ir solos.
Combinar varios en la misma oreja
La regla que mejor nos funciona es ir de mayor a menor subiendo por la oreja: el más grande en el agujero de abajo y los pequeños arriba. Y mantener el mismo acabado en todos —todo dorado o todo plateado— hasta que le cojas el gusto a mezclarlos.
Si quieres quedarte en un solo metal, tienes la selección por material en pendientes de plata de ley 925 y en pendientes bañados en oro.
Cómo medir un aro que ya tienes
Si hay unos aros que te encajan y quieres repetir medida, ponlos sobre una regla apoyados en la mesa y mide el círculo completo por su parte más ancha. Ese número es el que tienes que buscar en la ficha. Apúntalo en el móvil: te va a servir cada vez que compres.
Lo que conviene mirar antes de decidir
Además del diámetro, en nuestras fichas vas a encontrar el material, el tipo de cierre y el peso. El cierre importa más de lo que parece: el catalán o de ballesta cierra a presión y es el más común en los aros pequeños; el de tuerca aguanta mejor las piezas con caída. Y el peso en gramos es la manera más honrada de saber si un pendiente grande se va a notar al final del día.
Si todavía no tienes claro qué material quieres, lo explicamos pieza a pieza en plata de ley 925, acero o baño de oro.



