Cuidado de tus joyas
Una joya que llevas cada día merece dos minutos de atención. Estas pautas sirven para todas nuestras piezas: plata de ley, acero y baños de oro.
Cada día
- Póntela la última: después del perfume, la crema y el maquillaje.
- Quítatela para ducharte, nadar, hacer deporte o limpiar con productos químicos.
- Si se moja, sécala con un paño suave antes de guardarla.
Cómo guardarla
- Cada pieza por separado, en una bolsita o en un joyero, para que no se rayen entre sí.
- En un lugar seco, lejos de la humedad del baño y de la luz directa.
- Las cadenas, cerradas, para que no se enreden.
Cómo limpiarla
- Con un paño suave y seco, sin frotar fuerte: los baños de oro se desgastan con la fricción.
- Si hace falta, agua templada con una gota de jabón neutro; aclara y seca bien.
- Nunca uses lejía, alcohol, pasta de dientes ni productos abrasivos.
¿Dudas con una pieza concreta? Escríbenos desde contacto.